Hola mis queridos lectores, hace un tiempo recibí el contacto de la gente del Restaurante Genara, amigos gastronómicos por demás amables, y me ofrecieron publicar la receta de uno de sus principales platos, y aqui se las traigo para que la disfruten, por cierto, no dejen de visitarlos. Saludos a todos y espero que les guste.
Ingredientes
8 codornices
3 puerros cortados en
juliana
una zanahoria
1 hoja de laurel
600 ml de vino blanco
1 dl de aceite de oliva
800 ml. de caldo de carne
2 cucharadas soperas de brandi
sal
pimienta recién molida
una ramita de tomillo
Preparación
Limpiar bien de restos de plumas y vísceras las
codornices. Salpimentarlas tanto por dentro como por fuera. En un bol marinar las piezas con los puerros cortados en juliana, la zanahoria pelada y cortada en rodajas, la hoja de laurel y
el vino blanco al menos 24 horas antes de su preparación.
Transcurrido este tiempo, retirar las codornices del
marinado y colar el líquido que haya quedado.
En una cazuela con un chorrito de aceite saltear la
carne. Reservar cuando estén bien doraditas. En la misma cazuela, agregar otro chorrito de aceite e incorporar las cebollas y las zanahorias de la marinada anterior.
Flambear con el Brandi agregar el caldo y
dejar reducir hasta que se hayan consumido dos terceras partes del líquido. Triturar con la batidora eléctrica la salsa resultante.
Incorporar las codornices en la salsa junto con la
ramita de tomillo, dejarlas cocinar unos minutos para que se integren todos los sabores.
Servir caliente.
Un poco de historia
Las empanadas llegaron a Argentina, como al resto del continente americano, por medio de los españoles,
quienes las heredaron de los árabes, los que a su vez las habían heredado de los persas.
En Argentina se convirtieron, junto con el asado, en un plato típico, al grado de que cada una de sus
provincias tiene su propio estilo de empanadas. Así, pues, la variedad de las empanadas argentinas es muy grande, ya que según la región cambia el sabor de la masa y el relleno, así como la forma
del repulgue. Pueden ser al horno o fritas, saladas o dulces, pero en cualquier rincón del país son un alimento cotidiano y un símbolo regional.
En principio llegaron a la península ibérica en las alforjas de los invasores moros (siglo VIII), junto a
los almíbares, los hojaldres, los alfajores, las almohadas, las álgebras e muchos otros elementos hoy día comunes en occidente.
Recuperada Granada y alrededores, la empanada se nacionalizo española y conoció versiones hispánicas muy
similares a las argentinas, sólo que más chicas, llamadas empanadillas.
Luego los conquistadores y colonizadores españoles la trajeron a América.
Originalmente se asentó en la región andina y fue modificándose con los productos autóctonos de cada
territorio. A lo largo de toda la cordillera latinoamericana esta exquisita y práctica comida presenta distintas variantes: es más o menos jugosa,
más o menos picante, horneada en horno común o de barro, o frita, con repulgue arriba o al costado, cambiada por el aroma único del comino del noroeste argentino o ardiente por el ají que llegó
del Perú, perfumada por la aceituna o por las pasas de uva, etc.
Bases para preparar las empanadas
Las bases para preparar empanadas son sencillas, pero demandan atención a un número de detalles.
La constitución de la masa es parte fundamental del preparado, así como la temperatura del horno y de la
grasa (si va a freírse). Los expertos insisten que el detalle más importante reside en el relleno, especialmente en las de carne, que componen más o menos el 80% de las empanadas que se elaboran.
La cuestión aquí no es la composición del relleno sino el modo de cortar la carne: se trata de que la empanada se rellene con carne cortada a mano, y no pasada por una máquina de picar. De esto
depende lo jugoso de la carne y de la empanada.
Casi todas las provincias argentinas poseen sus empanadas, y se distinguen por la inclusión de algún
ingrediente especial o combinación diversa de ingredientes. Huevos duros, aceitunas, pimiento morrón y papa son algunos. El picante es otra diferencia entre una provincia y otra.
Tucumanas
Entre los desgustadores de empanadas de toda la Argentina se suele reconocer a los del norte del país como
las más sabrosas y en particular destaca entre ellas la Empanada Tucumana. Allí se realiza la Fiesta Nacional de la Empanada, en la ciudad de Famaillá. Entre sus características más importantes,
que le dan el sabor único se encuentra:
Son muy jugosas llevando huevo duro para ayudar a la retención de los jugos . La verdadera, según los escritos de los primeros habitantes (españoles) llegados a la zona del Tucumán, se hace con carne de matambre, cortada a cuchillo.
Hay dos maneras de comer autenticas empanadas tucumanas, la primera, visitar Tucumán y saborear las
empanadas y sus postres con los ingredientes y los secretos de las empanaderas. La segunda, es seguir paso a paso la receta sin saltarse ni olvidar ninguno de los pasos. En las zonas rurales,
utilizan agua cristalina y rica en minerales de las vertientes de los cerros y los ingredientes conocidos pero cosechados en las ricas tierras de la zona. El secreto de porqué son tan ricas,
famosas y apreciadas es la habilidad y la mano de las empanaderas, el método de cocción y las combinaciones de los ingredientes de la región. Después hay algunas variantes en el tipo de carnes,
algunas empanaderas le agregan unas pasas de uvas secas pequeñas, otras le agregan pimentón a la masa para darle color. Para dorarlas se utiliza en Tucumán los hornos de barro con maderas secas
de la región, aquí tiene mucho que ver la habilidad de la empanadera porque hay que sacarlas a tiempo. Para freírlas se utiliza una olla de hierro fundido con grasa en pella y aceite, en fogones
al aire libre. Las empanadas elaboradas de este modo son muy apreciadas.
Un menú en Tucumán de día domingo, de fiestas tradicionales o patrias sería; Empanadas, Locro Tucumano y
Tamales de carne, Vino de Amaicha del Valle o Colalao del Valle, Queso de Tafí del Valle con Miel de Caña y/o Dulce de Naranjas Agrias en almíbar.
Salteñas
Las empanadas salteñas suelen ser las más chicas en tamaño, lo que permite un mayor consumo. Llevan carne
de ternera, papa hervida, cebolla de verdeo, huevos y, en muchos casos, arvejas, y con todo el relleno se forma una especie de guiso. El relleno de las empanadas salteñas tiene ese gusto picante
que le aporta el pimentón diluido en un cucharón de aceite, antes de ser incorporado.
Jujeñas
Las empanadas jujeñas se integran con carne picada a cuchillo, cebolla de verdeo, huevo duro, pasas,
aceitunas y arvejas; en esta provincia las empanadas tienen un vocabulario propio: el repulgue se llama "simbado", el relleno "recado" y la carne no se pica sino que se "muele".
Santiagueñas
La masa de la santiagueña se hace con harina de trigo mojada con salmuera, grasa y leche; la pasta que la
rellena incluye carne picada a cuchillo, morrones, cebolla de verdeo, abundantes huevos duros, pasas de uva, pimienta, ají del monte, comino y sal.
Cordobesas
Las empanadas cordobesas se caracterizan por tener pasas de uva, azúcar (espolvoreada sobre las tapas) y
papa en el relleno, siendo algunas veces espolvoreadas con azúcar sus tapas. Es una empanada dulce.
Catamarqueñas
En la provincia de Catamarca, la empanada se hace calentando un poco de grasa en una olla, agrega carne
cortada en pequeños trozos, luego cebolla, y cuando la carne está blanda, papas y los mixtos a gusto; huevos duros picados en bastante cantidad y con picante. Mientras tanto, a la harina en batea
se le hace un hueco, se echa grasa derretida y se moja con salmuera caliente; se soba bien la masa, se corta en pedazos redondos, se estira cada uno en forma redondeada, se le coloca entonces el
picadillo, se mojan los bordes y luego se repulga para después freírlas en grasa o cocinarlas en el horno.
Riojanas
Las empanadas riojanas son escasas en ingredientes: llevan carne picada a cuchillo, cebolla de verdeo,
huevos duros, pasas de uva, comino, pimentón y sal; pero allí hay que pedirlas "criollas" porque las comunes son las "árabes" (aportes de otra inmigración). La diferencia que estas empanadas
tienen con sus semejantes de la región es que los ingredientes del relleno se cocinan juntos hasta que quede como una pasta.
Cuyanas
En la región de Cuyo, la tradición mendocina impuso las empanadas grandes, seguramente por influencia
chilena. La masa se enriquece con yemas y leche y el relleno se reduce a carne, cebolla, morrón, aceitunas y pimentón. Una de sus condiciones es que la cebolla que se utiliza para relleno debe
duplicar la carne. La empanada tradicional mendocina se fríe en grasa de pella, lleva una aceituna por unidad y tiene un repulgue grueso. La literatura guarda testimonios de los principales
platos, postres y bebidas de la región cuyana: "Los principales platos que se preparaban eran: puchero, mazamorra, le decían api, asado al asador, asado con cuero, cazuela de gallina, cazuela de
chivito, pasteles fritos, empanadas, pasteles de choclo, locro, humita en olla, humita en chala, carbonada, charquicán, chivo asado con chanfaina (le llamaban "relleno"), carne rebozada,
tomaticán, albóndigas, tortilla de huevos, lechón asado, huevos fritos, caldillo de huevos, bastiaca y guisos varios. Todos estos platos eran cuidadosamente sazonados y servidos a punto y en su
momento oportuno. Además se preparaban: quesos, manteca, quesillos, chorizos, arrollados de carne de cerdo y de carne de vaca, longanizas, jamones, mote, alfajores (a los que se les llamaban
"tabletas"), arrope de chañar, arrope de tunas, arrope de piquillín, sopaipillas, bizcochos, merengues, pan, tortas asadas al rescoldo, dulce de zapallo, choclos asados al rescoldo, dulce de
sandilleja, dulce de leche, dulce de alcayota, dulce de cáscara de sandía; y por cierto, que no falten los chicharrones para molerlos y agregar al locro, a las tortas y al chipaco. También se
preparaban algunas bebidas alimenticias, por ejemplo: leche candeal, chocolate, refrescos de miel, sangría de vino tinto, fermento de algarroba, chicha y otros."
Las sanjuaninas son muy parecidas, llevan aceitunas picadas y tomates pelados. Otros consignan, sin
embargo, que lo que diferencia a las sanjuaninas es la cantidad de cebollas que se utilizan y el vino blanco que se suele agregar a la masa cuando se preparan los "pasteles", como llaman en la
provincia a las empanadas fritas. La empanada sanjuanina lleva un pequeño agregado de grasa en la masa; el picadillo de carne de vaca se fríe en abundante grasa, con mucha cebolla cortada en
rodajas. Se deja enfriar para que la grasa se solidifique -secreto para que resultaran jugosas- y luego se agrega huevo picado y aceitunas. Luego se rellena la masa y se cocina al horno,
recordando la distinción entre empanada (siempre al horno) con pastel, casi igual pero frito.
En San Luis, las empanadas son al horno, grandotas y blanqueadas, y en ellas predominan la carne sobre
cualquier otro ingrediente. Además, la que se utiliza (de preferencia el matambre) va molida y no cortada a cuchillo, como en otras zonas. La literatura registra la integración de la gastronomía
tradicional puntana: "asado (de vaca, chivo, lechón, cabra, etc.; a la parrilla, al horno o al ensartador), puchero (de vaca o de majada); chivo con chanfaina, charque del que se obtiene el
charquicán, asado con cuero, cazuela de gallina, humita en chala o en olla, caldillo, sopas, guisos, chorizos, arrollados, longanizas, jamones de cerdo, zanco, maíz tostado, mazamorra (sola o con
leche, arrope, miel, etc.), mote, locro, carbonada, tortillas de huevo, pasteles, empanadas, sopaipillas (o tortas fritas), quirquinchos, tortas al rescoldo, pan, alfajores, patay, dulces y
conservas (de leche, membrillo, durazno, peras, sandía, alcayota, uva, etc), arropes (de tuna o fruta de penca, piquillín, chañar, higos), quesos, quesillos, manteca. Bebidas: vino, aloja,
aguardiente, ginebra, vermouth, cerveza, chicha, mate, café, té."
Mesopotámicas
En Entre Ríos existen empanadas rellenas de arroz con leche.
En las provincias de Corrientes, Misiones y Formosa ocasionalmente (con menor o mayor frecuencia según la
zona) las tapas en lugar de ser hechas en base a la harina de trigo se hacen en base a la harina de mandioca, y aunque predomina el relleno con carne vacuna, también son usuales los rellenos con
pescado de río.
Bonaerenses
Tanto en la provincia como en la ciudad la empanada preferida es muy semejante a la tucumana aunque de
dimensiones algo mayores y teniendo como rellenos frecuentemente carne vacuna picada o en su defecto carne de pollo o, si no, humita, huevo duro, una aceituna por empanada y condimentos como la
cebolla de verdeo y el comino; estas empanadas se fríen o (son las preferidas en los hogares) se cocinan al horno, teniendo previamente sus tapas ¿pintadas¿ con huevo batido; se sabe su relleno
por las formas características del repulgo para cada relleno. Rellenos más modernos de estas empanadas (especialmente las porteñas) son el jamón cocido y queso fresco o (ya como golosinas) el
dulce de leche.
Pampeanas
En la provincia de La Pampa se nota el cruce de los influjos porteños, cordobés, mendocino e incluso
patagónico, siendo así que el relleno más frecuente de las empanadas posee ají y morrón, huevo duro y pasas de uva.
Patagónicas
En las provincias patagónicas el relleno más frecuente es la carne de cordero, si bien en las zonas
costeras son también comunes los rellenos en base a pescado y, especialmente, mariscos. En Neuquén el condimento suele estar aliñado con merken.
Fuente: altoforo.com
Hoy les acerco una receta típica de nuestro país, Argentina. Su preparación no es para nada complicada y
dejará a los comensales más que satisfechos. Espero que les guste.
Para la masa (Para 20 empanadas aprox.)
| Ingredientes |
Unidad |
Cantidad |
| Harina |
Grs. |
700 |
| Grasa de cerdo |
Grs. |
100 |
| Sal |
Grs. |
10 |
| Agua tibia |
Cc. |
300 |
Preparación
- Lo primero que vamos a hacer es derretir la grasa de cerdo y la vamos a mantener líquida hasta el momento
de ser utilizada.
- Luego vamos a duluir la sal en agua tibia.
- Formaremos una corona con el harina y agregaremos un poco del agua caliente, luego iremos agregando la grasa derretida y terminar de agregar todos los ingredientes y mezclar hasta formar una masa tierna y suave.
- Dejar reposar durante 30 minutos tapada mientras preparamos el relleno.
Para el relleno de humita
| Ingredientes | Unidad | Cantidad |
| Choclo en grano | Grs. | 400 |
| Salsa blanca o bechamel | Grs. | 300 |
| Cebolla de verdeo | Grs. | 100 |
| Nuez moscada | Grs. | 5 |
| Pimienta | Grs. | 5 |
| Sal | Grs. | 5 |
| Azúcar | Grs. | 50 |
Preparación
- Lo primero que haremos, será preparar la salsa blanca o bechamel.
- Una vez lista la salsa, la retiraremos del fuego y la colocaremos en un bowl, le incorporaremos la cebolla de verdeo cortada en juliana muy fina y el choclo amarillo en grano y mezclaremos bien.
- Una vez hecho todo esto, estiraremos la masa hasta que quede de 2 mm. de espesor, cortar con molde, rellenar, hacer el repulgue y hornear a 250º C.
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Esta de más decir que esta es una combinación de lo más nutritiva, incorporando las proteínas de la carne entre otras y las vitaminas y demás de la avena. Es ideal para acompañar con arroz si lo preparamos como plato principal, así como también pueden ser presentadas como bocaditos en cualquier reunion. Espero que la receta les guste.
Receta para 2 personas
| Ingredientes | Unidad | Cantidad |
| Carne picada | Grs. | 300 |
| Avena | Grs. | 200 |
| Huevos | U. | 2 |
| Morrón rojo | Grs. | 100 |
| Dientes de ajo | U. | 2 |
| Perejíl | Grs. | 10 |
| Cebolla | Grs. | 100 |
| Sal | Grs. | 5 |
| Pimienta | Grs. | 5 |
Preparación
- Lo primero que haremos, será picar bien el morrón y la cebolla, el ajo y el perejíl.
- Luego mezclaremos esto con la carne picada y la avena.
- Salpimentaremos y mezclaremos bien nuestra preparación hasta que nos quede una masa homogénea.
- Luego, formaremos las albóndigas del tamaño deseado.
- Por último, las hornearemos a 180º C hasta que estén bien doradas y acompañaremos con la guarnición
deseada.